por emma sarpentier
Muchos analistas internacionales hablan de una guerra civil en Venezuela. Pero lo que ocurre aquí no es una guerra civil, pues nuestro pueblo está desarmado. A pesar de haber sido desarmados, el pueblo venezolano ha enfrentado con valentía  a una Ejercito de ocupación, proveniente de Cuba, que recibe apoyo del régimen de Irán. También están en suelo venezolano los Guerrilleros de la Narcoterrorista FARC, ELN (Ejercito de Liberación Nacional) ambas Narcoguerrillas de Colombia. Por lo tanto lo que existe en Venezuela hoy no es una guerra civil, lo que hay es un conflicto armado internacional no declarado.

El Chavismo no es apenas una dictadura, ese termino es demasiado benevolente para describir las monstruosidades del régimen creado por el Foro de Sao Paulo y aliado a potencias nucleares de medio oriente y al terrorismo islámico. En nuestro país la silla presidencial es ocupada por un extranjero, ilegitimo, cuyo nombre ni sabemos, porque hasta ahora no pudo acreditar ni siquiera su nacionalidad. Ese sujeto que responde al nombre de Nicolás Maduro, es un lacayo que nos ha sido impuesto por el Foro de Sao Paulo y continua usurpando el poder.

Frente al Palacio presidencial (Miraflores) está situado el Palacio Blanco, a partir del cual la tiranía cubana ejerce un gobierno paralelo y tiene el control absoluto de las armas para asesinar a los venezolanos. Los gobiernos de izquierda que son mayoría en la región tratan de imponernos elecciones generales como una forma de aparente solución para la crisis en nuestro país. Pero nuestra lucha no es por democracia. Nuestra lucha es por la libertad. La lucha en Venezuela es para expulsar al invasor cubano y sus aliados que han robado y continúan robando nuestros recursos naturales para continuar expandiendo la “Revolución” más allá de nuestras fronteras. Estamos luchando por nuestra independencia y los gobiernos de la región no podrán imponernos nada, pues Venezuela es tierra de libertadores y nuestro pueblo es guerrero. 

Estamos atravesando en este periodo un ordenamiento institucional, llamado de Asamblea Nacional Constituyente diagramado por la tiranía cubana, mediante el cual el dictador Nicolás Maduro concentra todo el poder. Esa Constituyente Comunista tiene la potestad de abolir la propiedad privada, sustituyendola por la propiedad colectiva o comunal.
Es la implementación definitiva del comunismo, conforme a los planes del Foro de Sao Paulo. 

Ante este escenario, podemos afirmar que en Venezuela está siendo trabada la batalla donde el futuro de toda América será definido. Nosotros estamos ganando, la resistencia y la lucha en las calles no solo ha mostrado al mundo la verdadera cara de ese Leviatán que es el Chavismo bajo la tutela del Foro de Sao Paulo, sino que ademas pusimos en evidencia a una falsa oposición. La situación del régimen de Maduro es prácticamente insostenible, el repudio ya es internacional.

La lucha del pueblo venezolano es épica, la resistencia conformada por mayoría de jóvenes es heroica y debe ser reconocida por todos los pueblos del mundo. Nuestra lucha va más allá de nuestras fronteras, no solo porque nuestra victoria seria desastrosa para el Foro de Sao Paulo, sino porque además echaría por tierra los planes de rusos y chinos para instalarse en nuestro continente. En fin, América debe apoyar de todas las formas posibles al pueblo venezolano, que esta poniendo el cuerpo y el alma en esta lucha y esta haciendo el mayor sacrificio.

Emma Sarpentier is Venezuelan activist and writes for Crítica Nacional from Caracas.
Text editing by Paulo Eneas. #CriticaNacional #TrueNew